Banda liderada por Dough Scharin, baterista norteamericano. La “percuta” es lo que me llama la atención, en vivo suele tocar con un segundo baterista para crear intrincados ritmos. El mes pasado pude verlo en vivo para apreciar su música ecléctica cargada de ritmos africanos y electrónica.
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Cuando me ponga viejo quiero tocar como Jaki Liebezeit. Él fue el baterísta de la banda Can, unos de los precursores del Krautrock, una corriente musical de la Alemania Occidental de finales del ’60. Si bien el video esta truncado, es increíble ver a tal veterano haciendo esta clase de música.
Un vistazo por los antros de música en vivo y a las criaturas que las habitan.
Según nuestro columnista y escritor de la nota, Kevin Mcgue, en Japón, hay unos mil de estos peculiares escenarios y unas 300 están instaladas en Tokio.
A diferencia de nuestos países, donde comúnmente las bandas tocan en bares, pubs o teatros, aquí, estos espacios o “Live House”, están estructurados en minúsculos escenarios herméticos que no dejan escapar ni un decibel de sonido a la calle, a veces se encuentran ubicados en lugares recónditos, como el caso de 20,000V, ubicado en pleno centro comercial, es cómico ver a las señoras que salen de compras con sus carritos, mientras los chicos se dan sus dosis de distrosión cerebral. Los toques suelen comenzar medianamente temprano y terminar antes de medianoche.
Encuanto al sistema de negocio, las bandas tienen que hacerse a cargo de traer el público, también es común que los músicos paguen por tocar cuando no logran un mínimo de ventas de entradas. Suelen presentarse cuatro o cinco bandas cada noche y no es raro ver gente que van asiduamente dos o tres veces a la semana.
Aunque vayas a ver a unos principiantes, las entradas suelen costar en promedio 3,000 yenes. La más cara que pagué fueron 4,500 yenes (45 dólares) para ver a mi compañero de trabajo y actual miembro de mi banda.
Esta subcultura de los “Live House”, viene de los ongaku-kissa, algo así como cafeterías con música de los años 60s y 70s, donde los comensales pedían canciones con cada trago que consumían, eran comercios donde solía haber música acústica en vivo.
Pero en 1976, con la movida del punk, nace Shinjuku Loft, un club especificamente para eventos de bandas y que aún sigue funcionando en la zona de Kabukicho. Bandas locales como The Stalin o Hijokaidan pasarían por allí, y bandas como Sonic Youth llegarían al distrito de Shinjuku. Bandas rockabilly como 5,6,7,8s tocan en Shinjuku. Quizás aún sea la zona que más mantiene el carácter de esta movida underground.
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La foto de tapa es un colega francés, Cedric Leherle.
Opté por tratar la foto en blanco y negro, sumado a unos filtros para darle un acabado más agresivo.
Algunas bandas que supieron darle vida a estos escenarios con total desenfreno: The Stalin, punk
Se trata de una nueva banda de rock. Esta integrada por unos muñecos (monos) de trapos que son adictos a la zanahoria, verdura prohibida en este mundo de fábula. Los músicos detrás de estos personajes son de Ikebukuro, distrito de Tokio, pero todos tienen nombres alemanes…
La conocida tienda de ropas And A viene promoviéndolos con toda una serie de souvenirs de esta banda.
Con la ausencia de nuestro principal guitarrista (Leo), que dejó la banda para migrar al sur (Brasil) Wasteland vuelve a ensayar. “A Night in Tunisia” es el tema que estamos intentando versionar…
El audio que se muestra aquí es una simple grabación de lo que estamos armando. Aún no suena bien, ni mucho menos coordinado, tampoco tuvimos la participación de nuestro saxofonista, pero ya mejoraremos!.
Para contrastar, aquí les muestro una versión magistral de Jimmy Smith Quintet y un imponente solo de batería con las manos (sin baquetas) de Grady Tate.