La edición de la próxima semana trae una nota sobre los tifones. Decidí mostrar la portada de una manera lúdica y minimalista, pero con concepto claro sobre los estragos que puede causar estos catástrofes de la naturaleza. La fotografía de tapa es mía pero “Nemo” vino de internet.
+info sobre la nota en Metropolis, el próximo jueves.
Finalmente nos mostramos. Para los curiosos/as que quieran saber que hay detrás de esas máscaras, estaremos tocando por 1ra. vez en Tokio en The Game, un live-house cerca de la estación Shibuya. El compromiso será el martes 19 de agosto, a partir de las ocho y media de la noche. Habrá Djs y tres bandas más para agitar hasta la medianoche.
Esto es lo que vamos preparando:
+ datos de mi banda en myspace aquí
Flyer del evento aquí.
Información para comprar tickets: The Game, Tel.: 03-3496-1336 (japonés) Japonicus. Tel.: 03-5779-8684 (español)
Una descripción femenina sobre los clubes de strip-tease y S&M de Tokio fueron la nota central de esta edición.
La ilustración de portada la realicé en base a una foto que tomé en nuestra redacción… ya me hubiera gustado hacer una sesión fotográfica a las chicas malas de la noche, pero eso quedará para la siguiente…
Lógicamente la idea nunca hubiera cerrado si no contara con unos gemelos de teatro, por cierto prestados por mi esposa. Y a pesar de que a muchos de nuestros lectores les gustaría ver en portada a una chica descolgándose de una barra, yo me jugué por algo más conceptual, sin perder el impacto. Ojalá que la gente pueda apreciarlo de esa manera.
A pesar de que no trataba ningún contenido “comercialmente negativo” el artículo quedó parcialmente censurado por una persona de nuestro depto de ventas y uno de sus clientes, un club de strip-tease publicitado semanalmente en nuestra revista.
Por cierto, esta es la foto antes de manipularla digitalmente. La chica se llama Laura y aunque hace poco que está haciendo una pasantía en la redacción, ya le tocó ser portada… ¡pensar que en mi época de pasante no me tocaba más que cortar y pegar para armar algún aviso de publicidad!
Vuelve al escenario. La bestia escénica que ha hecho de la actividad y la creación una manera de vivir. Tres largos años han pasado desde su despedida en las fiestas de Bilbao ante 30.000 personas, en el cierre de dos años ininterrumpidos de gira, primero junto a Manu Chao y su Radio Bemba en la ya legendaria “Jai Alai Katumbi Express” durante el 2003 y después en el 2004 con su Kontrabanda en la gira de las giras “Komunikazioa Tour”. Entonces anunció que aquella había sido su última gira y anunciaba la necesidad de explorar nuevos formatos de actuación, y así se ha ido presentando semi-clandestino bajo los nombres de Dj Laia, Kontrakantxa FM, FM trio akustikoa o Basque FIRE Department.
Sin embargo y tras la edición en el pasado 2006 del ya internacionalmente aclamado disco “Euskal Herria Jamaika Clash”, grabado en los estudios Tuff Gong y Big Yard de Kingston, Jamaica, Vuelve entonces Fermin Muguruza, con este Talka Tour 2007 y una nueva banda denominada AFRO-BASQUE FIRE BRIGADE, donde además de sus ya habituales activista-colaboradores; Mikel Abrego a la batería, Sorkun a los coros, DZ a los platos, Xabi Solano a la trikitixa (acordeón diatónico), Oskar Benas en guitarra y la sección de vientos formada por Jon Elizalde al trombón, Fino al saxo y Lonbi a la trompeta, se incorporan reforzándola los cubanos Victor Navarrete al bajo y Leo Rodríguez a las percusiones, y los jamaicanos Franklin “Bubbler” Waul (Black Uhuru), a los teclados y Stephanie Wallace (backing vocal de Anthony B), a los coros.
Anoche pudimos presenciar a trece músicos sobre el minúsculo escenario de Eggman, en Shibuya, presentando su Talka -choque, encuentro, combate- Tour, repasando, revisitando, reivindicando el dilatado repertorio de Muguruza que cumple ya sus 25 años en la música. Es su cuarta visita al archipiélago, mañana estarán en Fuji Rock, uno de los eventos musicales más importantes de Japón. (textos de Japonicus)
El shopping Parco de Shibuya, es conocido no sólo por los productos con diseños de última moda, sino también porque fomenta actividades culturales. Y es un lugar que atrae principalmente a los jóvenes.
Una forma de promocionar dichas actividades es realizada sobre la pared, un tipo de “pintura rupestre de la era moderna”. Son publicidades generalmente sobre música o cine. Abarca unos cuantos metros cuadrados del muro de uno de sus predios (Parco 1). Realizarlo lleva unos diez días y es renovado cada mes. Lugar (calle entre Parco 1 y 3)
Ayer, junto con dos amigos diseñadores fuimos a comprar unos tipos móviles (kakuji, en japonés). Quizás fue el mal tiempo en Tokyo, que esta vez el Sr. Sasaki se animó a mostrarnos los rincones de su taller.
La máquina más antigua del taller para moldear tipos, totalmente manejado “tracción a sangre”.
Nos contaba, que en épocas que no existía el aire acondicionado, trabajaban apenas en calzoncillos, de alguna forma tenían que batallar con el calor abrumante del plomo fundido.
En su taller duermen varias máquinas, muchas de ellas en desuso, las cuales sirven para reponer piezas de las pocas que aún siguen funcionando.
Nos comentó que en Tokyo hay unos diez talleres más de su estilo, aunque los proveedores de este gremio están casi desaparecidos.
Muestra de tipografía del taller de Sasaki
Algo muy interesante que nos explicó, era el sistema de trabajo. En su auge, anterior y posterior a la guerra, el oficio del tipógrafo demandaba muchísimo empleo. En los talleres, existía un personal que sólo se dedicaba a “recoger los kakuji”, en su mayoría contratados a destajo. Imaginense tener que encontrar el “kanji” deseado entre los miles de cajoncitos separados por cuerpos y estilos. Cada una pieza multiplicado por 5 mil, que son aprox. la cantidad de ideogramas del idioma japonés.
De acuerdo a la época, habían ideogramas populares, los que tenían más salida para ser impreso. Éstas, eran ordenadas hacia el centro de una determinada área, mientras que las menos populares se disponían hacia los extremos. Era la forma para optimizar la búsqueda.
En el conocido shopping Parco de Shibuya se realizan workshop de tipografía. Foto: art-yuran.jp
Estos “recoge tipos” empleaban unas cajitas de madera, especialmente pensada para tal labor y por cada caja completada recibían un x de dinero. Era un trabajo donde la agilidad condicionaba el salario. Entre bromas, “Sasakisan” nos dijo que la gente de antes era más inteligente, aunque implicaba de un gran desgaste físico. De haber visto sólo las barras de plomo en su taller dá para imaginarselo.
Este tipógrafo concluye, que los jóvenes no saben que el “kakuji” es la pieza de plomo en sí. Es importante que lo palpen, lo sientan en sus manos y que conozcan el origen de la impresión moderna. Paradójicamente, es sobre todo la gente más joven la que visita su tienda, quizás en busca de un auténtico souvenir.